SÍNTESIS EJECUTIVA DEL PROGRAMA PARCIAL DE DESARROLLO URBANO DEL ALAMAR Y ANÁLISIS DE CUENCA

El crecimiento desordenado de la Ciudad plantea retos importantes, no solo para mantener y mejorar la calidad de vida de los residentes de la Zona del Alamar, sino también para conservar el valor ambiental que posee. Partiendo de un contexto con patrones de crecimiento desordenado y caótico, la problemática que enfrenta esta zona, ha sido generada por conflictos de integración vial, falta de un esquema de ordenación de usos y actividades al interior del área de aplicación, la presencia de asentamientos humanos irregulares, baja cobertura de servicios públicos y con ello falta de saneamiento, la mezcla de actividades comerciales e industriales, que han originado su deterioro paulatino dando como resultado una transformación urbanística y la pérdida de oportunidades para el desarrollo ambiental, económico, social y urbano del área.

La dinámica migratoria de la población, influye directamente en la configuración y expansión de la zona, por lo que es importante generar estrategias de gestión del suelo intraurbano y evitar que el asentamiento de la población se dé en condiciones de segregación, alejados de los centros urbanos. Satisfacer las necesidades de las nuevas generaciones que habiten en el área, no es una situación sencilla para los tres niveles de gobierno, ya que enfrenta retos en temas de pobreza urbana, ruptura del tejido comunitario y familiar, segregación, violencia y delincuencia.

En este sentido, se vuelve necesario una planeación adecuada e integral del área, recuperar y restaurar las funciones naturales del Arroyo Alamar, para posibilitar el uso efectivo de la subcuenca y de esta manera reducir también el riesgo por inundación; de igual manera es primordial optimizar el desarrollo social y el fomento económico la zona. Por ello, es importante definir estrategias de mitigación de impactos, en el ámbito urbano, ambiental, económico y social.

De acuerdo con lo anteriormente expuesto, el presente Programa constituye un instrumento de ordenación para las actividades y los usos del suelo desarrollados en la zona; es un documento que servirá para fortalecer las capacidades del gobierno, realizar proyectos institucionales e interdisciplinarios que ayuden a lograr el desarrollo económico y social necesario para el área, que defina las acciones de gestión y promoción de recursos que habrán de requerirse, así como fortalecer las capacidades locales para contrarrestar los impactos del cambio climático y económicos existentes en la zona.